La UNAM, territorio familiar

Campus UNAM

LA UNAM, ciudad universitaria referente de la cultura en México e institución pública respetada, que nos es poco ante la desconfianza creciente en las insituciones en México. La UNAM es un ecosistema vivo y dinámico que forma a profesionales y que tiene la finalidad de educar en el espíritu a las personas que la integran. Y es también un símbolo de la igualdad de oportunidades en el D.F. y una esperanza de cambio social. Mis actividades de investigación han comenzado en dos espacios, principalmente en el PUEG (Programa Universitario de Estudios de Género) y también en el ISSUE (Instituto de Investigación sobre la Universidad y la Educación). Donde Mariana, Patricia, Marisa y Hugo, me acompañan en mi tránsito académico.

Corcho Pedagogía

Un primer paseo por el campus me llevó a la Torre II de Humanidades, donde se sitúa el PUEG, y al Colegio de Filosofía y Letras, donde se sitúan las carreras de Filosofía, Filologías, Historia y, por su puesto,  Pedagogía. Mientras en la radio de los estudiantes de Derecho sonaba la música de Silvio Rodríguez, una voz anuciaba las actividades de la asamblea en el edifico contiguo. Un paseo por la facultad, una ojeada a los carteles, un café en el bar y un aluvión de estudiantes que salían de clase. Me di cuenta rápidamente que estaba en un territorio familiar.  Aún a miles de km del campus de la Vall d’Hebron, pude ver a jóvenes que discutían en la puerta de clase, que invitaban a la próxima asamblea y que bromeban mientras compraban tortitas y café en la puerta de la biblioteca. 

Bibllioteca UNAM

Me sentí como en casa y me acordé de mis alumnos, de las veces que nos hemos saltado el temario para adentrarnos en un territorio desconocido, de lo que hemos aprendido fuera de las clases, de los cambios que han provocado en mi sus miradas y aportaciones, de la gran vocación y profesionalidad que muestran ante la educación y, por su puesto, del profundo respeto y cuidado con el que se refieren a la persona, educando, sujeto de la educación o como queramos llamarlo…. Me acordé de lo espectacular que ha sido compartir con algunos de ellos miedos, espectativas y esperanzas… y tener la oportunidad de descubrir,  en algunas tutorías y conversaciones de bar, lo más profundo de su humanidad. Lo más inquietante es inutir que a ambos lados del océano todos compartimos ese interrogante vital,  ¿cómo quiero vivir? … que parece que azota con fuerza en los años de universidad.

Creo que a mis alumnos del Vall d’Hebron les encantaría la UNAM.  Y creo que los jóvenes, en México y en España, sin duda están ya cambiando el presente y construyendo un mundo mejor.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Inclasificable. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a La UNAM, territorio familiar

  1. Elena Gelabert dijo:

    Elena Gelabert
    Barcelona, 22 de marzo de 2011

    ¡Hola Mónica!
    Gracias por compartir tu blog con nosotros, porque no sólo sigues ofreciéndonos reflexiones y puntos de vista sobre la mirada y la relación pedagógica, sino que de esta forma te sentimos un poco más cerquita nuestro.

    Creo que no soy la única que leo con amor, respeto y admiración estos pensamientos que escribes… a tu manera, y que los hace tan especiales, tan tiernos, tan apasionados por lo que ves y lo que haces. Tampoco creo ser la única que te echa de menos en la universidad… pudimos darte parte de nosotros por todo lo que tú diste de ti misma: por tu proximidad, tu honestidad, tu alegría, por transmitirnos tu pasión- ¡porque igual que la risa de los niños, la pasión también se contagia!-, por darnos confianza, respetar nuestros tiempos, nuestras rarezas y nuestros días malos; por ser un ejemplo de lo que se da en una verdadera relación humana -y educativa-.
    Sabes de mi apegado interés por aproximarme y respirar de la realidad que viven todas aquellas mujeres que han perdido sus derechos por el hecho de ser mujeres. Cada una de estas historias de vida me sobrecoge y a la vez me alienta a seguir problematizando: es la demostración de la lucha y la nobleza lo que más me emociona; es el más básico de los impulsos humanos por mantener la DIGNIDAD, que nos permite seguir siendo personas. Es, a menudo, el amor y la valentía en estado puro.

    Gracias por dejarnos ver un pedacito de México a través de tus ojos y de tu corazón.
    Una sonrisa,
    Elena

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s